martes, 3 de noviembre de 2009

#42 Mujer virtuosa

Fue precisamente casi un año atrás cuando por primera vez escribí entre mis entradas un puente hacia ella y su infinita capacidad. Capacidad de ser mi amiga sabia, capacidad de derribar con su cerebro tantas mascaras, capacidad de ser el genio que aparece para ayudarme en la búsqueda de un rumbo, para ayudarme en el encuentro a mi verdad.

Acepto que en algún momento soñé ganarme su alma. Eso ya no es necesario. Las fuerzas que unen nuestras almas no necesitan ligas, no pretenden retención. Nuestras almas comparten un campo magnético natural que nos mantiene tan cerca sin necesidad de más conceptos. Mi deseo personal por una posesión ha evolucionado a una posesión que te mantiene en un estado de compartida libertad.

Dijo alguna vez el sabio: Mujer virtuosa ¿Quién la hallara? Bendito Dios que te he encontrado y que se que cuento con tu amistad. Hace un año fuiste el depósito donde me descargue para salir de un instante infernal, fuiste el ángel que me libero a la libertad en donde ahora te veo. Hace días fuiste el retiro que mi solitaria alma necesitaba para reencontrarse con objetivos superiores, con ideas y confusiones que trascienden las típicas y banales platicas que con cualquier otra persona suelo generar.

A pretexto de tus propios consejos, quiero por esta vez y solo contigo entender las cu4troletras que viven en amistad. La noche de una plaza puede saber a paraíso. La noche en el puente que en ideas nos une como amigos, es cada que puede mi postal a nuestro paraíso.

Mujer virtuosa y sabia: inteligente, hermosa, trabajadora, humana y celestial. Eres cu4troletras y te debo lo que nunca entenderás.

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