lunes, 5 de octubre de 2009

#41 Ahogado en tu pupila

Me asomé como en busca de algo. Me asomé como buscando descanso y ya tan cerca no pude evitar dejarme ir sobre tus pasos. Fuiste tú la que me invitaste a que te viera, fuiste tú la que consiente del poder de tus ventanas, me atrajiste hasta voluntariamente encerrarme en el olvido de tus aguas, hasta olvidarme en los pretextos de tu falda.

Esta de más hacer alarde de la belleza implícita que reside en la tumba de tierra fresca donde me ahogue. Esta de más porque salta a la vista de cualquiera que es agua bendita la claridad del aire que rodea la tierra para darle el contraste exacto que me hipnotiza y me embriaga la voluntad de mantenerme afuera. Disfruté caer en tu pupila, disfruté morir ahogado en tus pupilas con tal de respirarte cerca, con tal de respirarte eterna.

Que lastima que nadar no sepa, que lastima que este destinado a verte bajo tierra. Porque si supiera nadar las canciones que esperas escriban por ti, ya llenarían el vacio de mis letras, ya llenarían de tinta mis entrañas, ya golpearían de fuego y carne las cuerdas del instrumento limitante de la imaginación.

Cu4tro letras se reinician bajo tierra, cu4troletras te mantienen del lado opuesto de mis rejas. No encontré lo que pedias que encontrara, pero te encontré más hermosa de lo que hace dos días te buscaba. Soy tu libertad aunque no lo sepas, soy tu libertad aunque gustoso serias mi presa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué obra maestra. Desde el título me cautivaste y me dispuse a leer como quien espera sentado en el cine a que empiece la premiere de la película del año. Me fascinó. Me encantó, literalmente. Un abrazo amigo. Tk!