Las sombras de la noche te escondían entre mis pensamientos. Pensamientos que se vestían cargados de recuerdos que mantenían despierta la conciencia y anestesiada la libertad. Libertad de pararme en plena madrugada y buscarte con el fin de golpearte con el mazo de mi verdad. Verdad que se desnuda cada vez más difusa en mi mente, y que ha terminado por no ser más que otro candado a mis dudas, a mis miedos, a mis infinitas confusiones que nunca convergen en acciones y que tan solo me mantienen alejado de ti. De ti, la única postal que poseo de ese paraíso utópico que algunos que dicen conocer llaman amor. Amor que se presenta como concepto tan ensuciado por mis propias justificaciones y que al menos hoy, puedo limpiar a través de tu recuerdo.
Las sombras convirtieron los años en minutos para dibujarme los episodios que pusieron mis miradas frente a tu alma. Me detuvo la conciencia a repasar una y otra vez la fotografía en que con la pasión a flor de piel te dije cargado de seguridad y tristeza que nunca nadie te querría como yo. Me es difícil olvidar aquella noche en que desde mis sombras hacia vanos intentos por no dejarte escapar.
El presente me indica que me equivoque, hoy alguien no solo te quiere más que yo sino que al parecer te ha sabido amar. Lo dicho en aquella imagen más bien debió dictar que yo nunca podría querer a nadie como te quise a ti, la frase debió acompañarse del dejarte claro que eras mi única oportunidad al amor, que hay personas que nacieron para amar a alguien y que yo no he podido amar a nadie mas que a vos.
No dudo que te amen incluso más allá de lo que mis capacidades alguna vez podrán. No dudo que hubieses llevado al límite mi capacidad de amar. Me equivoque porque no es difícil que alguien tenga más capacidad que yo a la hora de amar, lo que debí decir es que nadie podrá hacerme amar en forma tamaño y fuerza, lo que el poder de tus simples sombras me hacían despertar, debí decir que las pocas o muchas capacidades que pueda tener para amarte eran cosa que no podía saber, pero lo que siempre sabré es que por ti hubiese exprimido hasta la última gota, hasta el último suspiro, hasta la ultima respiración. Tú siempre fuiste el centro de esos sentimientos, y tarde lo vengo a descubrir.
Cu4tro letras se me escurren entre sombras, cu4tro letras me cantan que no me queda más que esperar que equivocado vuelva a estar. Le deseo a tus sombras que disfruten tanto amor, sé que no pierden mucho al dejar atrás mi amor. No te juzgo, si yo me quedo con él es porque por pequeño, torpe y limitado que pueda ser, es mucho más que lo único que tengo, es todo lo que soy.