Amanece tu día, y como despunta la luz sobre las colinas, descubres en ti un ligero pero radiante olor a ella. Tu consiente sabe que tu imaginación te juega una treta, que su olor es solo de ella, pero el valiente subconsciente se levanta para predicar que si la imaginación no fuera parte de la realidad, seguiríamos, en el mejor de los casos, en la época de las cavernas, o peor aún, la raza humana hubiese ya dejado de existir.
La imaginación es tan real como lo que más. Incluso, aquellos intangibles que nos forman y a los que pertenecemos, terminan por justificar nuestros días, por justificar nuestras vidas. Como aquel olor que te despertó esta mañana, como ese olor a ella que de alguna manera ha pasado a pertenecer a tu cabeza, que se ha ubicado para formar parte de tu realidad. Ese amanecer que se despunta y que presenta por delante toda una jornada, se dibujo en ese instante en el que la sentiste tan cerca, que empezaste a dudar si es que no ya eras parte de ella.
El ocaso cierra la jornada. Tan bello es el despunte como la despedida en horizonte. Te quedaras con parte de ella, te marcharas en parte con ella. Entenderás que, tanto el día como el olor a ella, no se posesionan, no se pueden retener. Ambos se disfrutan y se viven, uno les pertenece y en ellos uno se mueve. Se aprovecha la bonanza y se da bienvenida y despedida con el corazón abierto aunque en distinta posición, en puntos cardinales opuestos, pero siempre en una misma rosa de los vientos.
Cu4tro letras se manifiestan para ti a través de ella, a través de lo que sin ser, es la más vivida cercanía a una verdad total, a una convicción absoluta de la realidad. Cu4tro letras no se posesionan, se aprovechan al compás de las manecillas del reloj y se dejan correr para formar y dar sentido a nuestra existencia. Olor a ella, olor a ti. El atardecer trajo consigo olor a rosas y jazmines, aroma primaveral que se transforma a otoño. Me quedo con su olor en mi memoria, testigo fiel de un día bien vivido, testigo fiel de que no en vano aún respiro.
martes, 27 de enero de 2009
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