lunes, 29 de diciembre de 2008

#21 Benditos Ojos

Se cierra un ciclo. Ya lo sentía venir y ayer se manifestó en hechos. Hace ya muchos años que el corazón había sido exiliado, reprimido e ignorado. Las decisiones se tomaban en la azotea bajo razonamientos fríos, calculados y por no decir cobardes diré que eran bastante conservadores. Por bandera la razón, por juramento la precaución; se había perdido por completo el coraje y el valor para escuchar la única voz que de verdad tiene derechos; la voz del corazón.
Benditos ojos que fueron pretexto para en acción ver repatriado el corazón. Las manos me temblaban y la voz salía extraña, como quien vuelve de la completa oscuridad y cualquier claro de luz lo deja deslumbrado. Poco a poco la luz lo fue llenando todo, la acción estaba hecha y aun no puedo dejar de pensar en esos ojos. Ojos que tal vez tengan dueño, ojos que tal vez no necesiten mi mirada, ojos que tal vez me dejen ciego, y sin embargo, ojos que inundan hoy mis ganas.
Fui hombre como hacia años no lo era, fui hombre gracias a ella. Si bien han sido varias las mujeres que en el camino han colaborado, si bien tal vez aun faltan muchas por cooperar, ella hoy marca una pauta de confianza, un abastecimiento que me pone de frente al horizonte, horizonte que hace olvidar la banalidad de medidas humanas para presentarse real y distante, presente y palpable, veraz e inalcanzable.
Cu4tro letras no son un par de ojos. Cu4tro letras son la constante renovación de los deseos, el constante proceso de cambio donde uno se descubre día a día en la diferencia marginal. Benditos ojos que me dictaron, describieron y plantearon un cambio que, en el margen, fue tan significativo en la evolución de mis formas, de mis tamaños, de mis pasiones. Ella es aquella que no conozco y a quien hoy, solo hoy me debo, mañana, mañana es un bendito misterio. Se cierra un ciclo. Ya lo sentía venir y ayer se manifestó en hechos. Hace ya muchos años que el corazón había sido exiliado, reprimido e ignorado. Las decisiones se tomaban en la azotea bajo razonamientos fríos, calculados y por no decir cobardes diré que eran bastante conservadores. Por bandera la razón, por juramento la precaución; se había perdido por completo el coraje y el valor para escuchar la única voz que de verdad tiene derechos; la voz del corazón.
Benditos ojos que fueron pretexto para en acción ver repatriado el corazón. Las manos me temblaban y la voz salía extraña, como quien vuelve de la completa oscuridad y cualquier claro de luz lo deja deslumbrado. Poco a poco la luz lo fue llenando todo, la acción estaba hecha y aun no puedo dejar de pensar en esos ojos. Ojos que tal vez tengan dueño, ojos que tal vez no necesiten mi mirada, ojos que tal vez me dejen ciego, y sin embargo, ojos que inundan hoy mis ganas.
Fui hombre como hacia años no lo era, fui hombre gracias a ella. Si bien han sido varias las mujeres que en el camino han colaborado, si bien tal vez aun faltan muchas por cooperar, ella hoy marca una pauta de confianza, un abastecimiento que me pone de frente al horizonte, horizonte que hace olvidar la banalidad de medidas humanas para presentarse real y distante, presente y palpable, veraz e inalcanzable.
Cu4tro letras no son un par de ojos. Cu4tro letras son la constante renovación de los deseos, el constante proceso de cambio donde uno se descubre día a día en la diferencia marginal. Benditos ojos que me dictaron, describieron y plantearon un cambio que, en el margen, fue tan significativo en la evolución de mis formas, de mis tamaños, de mis pasiones. Ella es aquella que no conozco y a quien hoy, solo hoy me debo, mañana, mañana es un bendito misterio.

martes, 16 de diciembre de 2008

#20 Perseverancia orgásmica. (Reflexión después de un maratón)

Fracasé. Lo digo con más orgullo que vergüenza porque lo viví. Mi segunda experiencia con los 42 195 metros que separan en una carrera la línea de salida con la de llegada fue la experiencia de un fracaso que termino por tener un intangible pero real sabor a pura satisfacción.

“Si quieres correr, corre de 1 a 21 kilometro; si quieres que el correr te cambie la vida corre un maratón” Cuando escuche por primera vez la frase por parte de una experta (noviembre 2006; en aquel entonces mi entrenadora), me entro el gusanito de probar que era esa aura mística que rodeaba a una distancia que conmemora la muerte de Filipides después de correr en Grecia desde el poblado de Maratón hasta Atenas para proclamar la victoria de los Griegos sobre los persas y así evitar la muerte de miles de mujeres y niños. Cuando comente con ella mi intensión de correrlo me dijo que estaba loco, que para correr un maratón por primera vez era necesario una preparación rigurosa y disciplinada mínima de 6 meses, me dijo que existía una “pared”(termino conocido por quienes acostumbran los maratones y que refiere a un síndrome físico y psicológico caracterizado por uno o más síntomas como la angustia, desesperación, debilidad, sudor frio, vomito, calambres masivos entre otros como el preguntarse que necesidad tiene uno de estar sufriendo en medio de la calle con la facilidad de salir de la competencia), me dijo que por mucho que ya hubiese corrido en el pasado, si el cuerpo no está preparado y acostumbrado a ese tipo de exigencias, alrededor del km 30 las reservas de glucógeno (combustible de energía para esfuerzos largos) se terminaban, el cuerpo empezaba un proceso de auto consumirse la grasa para después continuar con los músculos para después atacar al hígado y en última instancia dejar de funcionar(tómese en cuenta que mi porcentaje de grasa y musculo no es muy generosa que digamos). Nunca le digan a Enoc que no puede hacer algo por que lo va a intentar. Un mes después estaba corriendo mi primer maratón. La experiencia fue grata, dadas las advertencias empecé y continúe a un paso por debajo de mi capacidad y se tradujo en un recorrido de 3 horas y 33 minutos. La famosa “pared” no la conocí. Algunos amagues de calambre por el km 37 pero hasta ahí. Según el experto Rubén Romero “correr un maratón produce efectos destructivos en el organismo”. En aquel momento no lo sabía y no tome algunas precauciones que se tradujeron en mi incapacidad para correr durante 3 meses. Eso me hizo decidir que volvería a correr uno hasta los 25 años y no sin antes tener una buena preparación.
Hace 3 semanas y media corrí un medio maratón, me sentí genial. Los 21km los recorrí a buen paso y sin mayores dificultades, este semestre estuve corriendo y en ese momento tome la decisión de correr mi segundo maratón. Al fin y al cabo ya había corrido uno, pero esta vez decidí correrlo a una velocidad mayor, a un paso q estuviera aun por encima de lo que debería, quería un reto… y lo encontré. La frase: “Pain is inevitable, suffering is optional” es conocida entre los corredores de fondo y triatlonistas, su verdadero significado lo descubrí el pasado domingo. Al decidir marchar a “buen paso” estaba apostando por la opción de sufrir.

Empecé el maratón con todo el entusiasmo y corazón que ameritaba, pase los 21km a un paso que de haberlo podido mantener hubiese llegado en primer lugar de mi categoría, me sentía fuerte, sin embargo la diferencia entre 21km y 42km son mucho más que una fría cantidad métrica de distancia de uno a dos o en especifico de 21km. Para el km 25 sentí que se me bajaba la presión, disminuí el paso y continúe, pase el km 30 sintiéndome bien con mi nuevo y más lento paso pero a los 32 km me presente a un prologo de “la pared” sentí el primer calambre y físicamente el cuerpo me empezó a cobrar factura; tuve que parar. A partir de ahí supe lo que es sufrir una carrera, trotaba (ya no corría… trotaba) y cuando se venía algún calambre (para ese momento los amagues de calambres estaban por cada musculo que existe en mis piernas) paraba para caminar. Me tope de frente con “la pared” en el km 36 y a partir de ahí todo fue agonía. Literalmente ambas piernas se bloquearon, como que los calambres se pusieron de acuerdo y todos me tiraron literalmente al suelo. Ahí estaba el valiente Enoc que llevaba paso para ganar su categoría tirado en plena calle constitución a 6km de la meta e incapacitado si quiera para dar un paso. Los procesos psicológicos que viví en ese momento podrían bien llenar un libro completo, personal de apoyo se acerco a decirme que me podían llevar hasta la meta donde me atenderían, que me ayudaban, que me levantaban; La frustración, el fracaso, la incapacidad, el dolor, la impotencia gobernaban en mi cabeza al tomar la decisión, sin embargo otro gigante se levanto de inmediato en mi interior: coraje, tesón, perseverancia, orgullo y hasta fe. Dije NO. Espere medio minuto y ayudado con mis manos me puse en pie. Fue frustrante ver como gente me rebasaba, pasaban y pasaban y yo a duras penas podía caminar, mis piernas eran como de palo, no podía doblar las articulaciones, sentía mi cuerpo entre frio y caliente (no es tibio, sentía las dos sensaciones al mismo tiempo), veía como estrellitas y mi visión tenía un efecto extraño que asimilaba la luz de una manera distinta. Cada km a partir de ahí era todo un reto, solo caminaba no podía más. Decidí llegar a la meta y aquellos 6km fueron los más largos que alguna vez recorrí, fueron 6 km en donde pensé, grite y llore por dentro. Estoy seguro que si existiera un lector mental y hubiese grabado lo que por mi mente paso durante esos 50 minutos hablaríamos del mejor resumen de lo que soy; lo bueno, lo malo y hasta lo peor. Cuando me acercaba a la meta empecé a sentir un sentimiento extraño, algo que no conocía. A 200 metros de la meta decidí trotar y empecé poco a poco, no quería llegar caminando y a pasos de la meta estuve a punto de volverme a caer. 3 horas 40 minutos de los cuales los últimos 50 significaron un cambio de vida para mí.

Al llegar descubro el sentimiento; perseverancia orgásmica. Nunca antes sentida por mí. El porqué de esta inauguración de sentimiento es mi hasta entonces incapacidad de enfrentar retos donde el control escapa de mis manos, donde mis capacidades se pueden acabar, esta vez lo hice por ignorancia, pero salí avante en medio del dolor y la perseverancia me llevo a un lugar donde ni la victoria me abría llevado. “Sin sufrimiento no hay victoria” sufrí, fracase y el fracaso termino por convertirse en victoria. Cu4tro letras son perseverancia, son lucha, son coraje, son tesón. No existen las medias tintas, las reservas, si bien hay que ser estúpido para hacer lo que yo hice, la recompensa paradójicamente fue buena. Y sobre todo queda la lección, programo mi próximo maratón para junio y esta vez iré por todo (ir por todo es vencerme a mi mismo) y además iré preparado. La derrota me incentiva a ir por mas, a retar a esa maldita pared que termino por ser un espejo en donde por 50 minutos me vi, me sufrí, me descubrí y decidí ir hasta el final. A partir del 14 de diciembre del 2008 mi carrera favorita es el maratón, los 5, 10 y 21 serán solo para preparación. A partir del 14 de diciembre del 2008 mi vida favorita es la que me rete, la que me pruebe, la que me invite a fracasar, la que me lleve al limite de mi propia capacidad, la que solo pueda terminar con el apoyo de mi Dios, no por propias fuerzas; sino con carácter, con alma, con corazón.

#19…ella sueña conmigo.

Delante de ti, no estoy
Solo late el corazón
Y en esta horrible indecisión
Corazón o razón.

Delante de ti, no estoy
Me pierdo en la imaginación
Y mi alma reclama
Por tu amor.


Soñando que en tus brazos
Yo pueda morir
Con mis ojos en tus labios
Queriendo estar allí.

Me estoy enamorando de ti
Estoy alucinando por ti
Soñando hasta despierto
Con el aire que te roza
Las nubes en que posas
Las estrellas que provocas...en mi.

Delante de ti, no estoy
Solo habla el corazón
Un sentimiento
Que construye mi canción.

Delante de ti, no estoy
Vuelo sobre una ilusión
Y ahogo mis ganas
De amarte con pasión


Era tan fácil escribir canciones para ella… esta es la primer canción que escribí, en la que quede satisfecho con la fusión letra-música. Hasta ese momento, y refriéndome a canciones anteriores, solo me gustaba la letra, incluso, más que esta o varias posteriores, sin embargo sentía que la música no les pertenecía. Esta canción por más parquita y sencilla que la vean, es la primera que me dejo conforme. La presenté frente más de mil personas en un auditorio y en el más reconocido bar de música trova de la ciudad de Monterrey con el orgullo de saber que había salido desde lo más profundo de mi corazón. Hace ya más de 5 años de su nacimiento, perteneciente a la mujer q fue mi más grande musa, la que me cambio, la que fue y por siempre será el parteaguas entre el niño y el hombre. Ojala alguien pudiese hoy provocar lo que ella ayer.

Cu4tro letras son inocencia que perdí, sencillez que extravié. Era tan simple estar enamorado de ella. Hoy soy una maquina que piensa, piensa y solo sabe pensar. Ella fue la oportunidad de reconciliarme con mi traicionado corazón cuando aún estaba cerca. Cuando la deje ir deje ir con ella un corazón que llevo más de cinco años queriendo reencontrar, rogando reconciliar. Delante de ella no estaba mi cerebro, callaba y huía ante la imponente voz de un corazón al cual gracias a Dios y a las “n” mujeres que han pasado por mi vida bajo conciencia o inconsciencia estoy volviendo a regresar. Que estén alertas las cu4tro letras, que estén alertas por que se acerca la hora de volver a soñar, de volver a “no estar”, de volver a dejarme guiar por la sencillez e inocencia de un corazón dispuesto a volver a empezar, dispuesto a olvidar, dispuesto a confiar, decidido a arriesgar. Solo espera un detonador, alguien que provoque aun más de lo que ella provoco, alguien que vive, respira y sueña con lo mismo; aun sin conocernos yo sueño con ella… y ella sueña conmigo.

martes, 2 de diciembre de 2008

#18 Mi Historia; la tuya.

No son sus historias, es la mía. Ellas convergen en mi. No es lo que diferencia una de otra, es lo que me hace ser el mismo. Una vez mas es lo mismo aunque diferente, redundar aquí es mucho menos triste que allá afuera, lloriquear aquí y descargarme es mejor que dar lastimas a mis superioras, superioras que se resumen en una misma historia; la mía.

No es ninguna de ellas, soy yo. Sus historias tan diversas, son solo mis distintas versiones de lo mismo. Cu4tro letras tengo y malvendo al azar; valoro aquello a lo que no puedo regresar. Cu4tro letras compro en versión pirata; las uso y las mando desechar. Cu4tro letras no conozco porque compro y vendo sin siquiera saborear.

Quisiera regresar a ese momento en que tuve una oportunidad, aquel en que delante de ti no existía, y no miento cuando digo que solo ahí he sido el que necesito. Ni tu historia, ni la de ella, ni la de aquella otra son distintas, sus historias no, ellas son yo, yo soy tu, y tu eres lo que debería ser yo. La historia de ellas, incluso la mía, es solo la historia de ella, la tuya, la nuestra.

#17 Oasis Regio

Abrazando a la zona metropolitana de Monterrey, podemos encontrar puntos estratégicos de abastecimiento en la atareada vida a la que cualquier habitante y participante de la ciudad ha aprendido a seducir, vida por la cual se ha dejado de conquistar.
Para quien tienen hambre y sed de algo mas, para quien alza la mirada al horizonte en busca de alivio para el alma, para llamar al que uno es y hace tiempo no visita, para invitarnos a regresar a casa, a darle una visitada a lo que hay detrás de piel y que tan fácilmente solemos engañar, engañar cometiendo adulterio con el atrayente exterior. Para ti, para mí, para todo el que lo necesita y es capaz de ver en lo simple y lo sencillo lo profundo y relevante.
El responsable de tan apreciados puntos de esperanza y fe en lo que realmente importa: el artista y poeta Armando Alanís Pulido. Blancas paredes, letras negras grandes y sencillas, frases que provocan al espíritu bajo la firma “acción poética”. Deben existir decenas de estas interpretaciones de su realidad que termina por ser la realidad de todos. Pude cruzar un par de palabras con Armando hace poco más de un año en una exposición fotográfica que mostraba su trabajo. Una persona sumamente sencilla y poseedor de una visión y misión que va mucho mas allá de lo que de cualquiera se podría esperar. Ni siquiera firma las paredes con su nombre, es simplemente uno más de esos héroes sin nombre que inmortalizan su trabajo en el espíritu de quien se atraviesa con su trabajo.
Hay dos formas de disfrutar su obra. La primera, y la que fue primer objetivo, es prestando un poco m de atención la próxima ocasión que circules por las calles de Monterrey; sin duda encontraras en las paredes que dan con la circulación de carros y personas placas blancas, letras grandes y mensajes transparentes. La segunda es visitando “La nacional” Restaurante-Bar donde sus paredes están revestidas y presumen una colección fotográfica que amalgama la sencillez y profundidad de su trabajo con la perspicaz percepción que un lente capaz de captar momentos de nuestra ciudad.
Me pongo de pie y entrego total respeto a quienes viven y cumplen el camino que el alma les dicta por más irracional que esto pueda resultar. Cu4tro letras son sencillas, son profundas, son agua en medio del desierto. Cu4tro letras son arte y poesía, son percepción, realidad personal, impacto global. Cu4tro letras son compartidas en humilde servicio, sin pretensiones de grandeza. Solo queda presentarles las diez frases que de su trabajo en lo particular prefiero y que son muestra de las tantas que adornan y diferencian a nuestra ciudad.
1. Existo cuando pienso en ti.
2. Al perderte me perdí.
3. Vacías el vacio.
4. Creo en el amor porque nunca estoy satisfecho.
5. Soy tu mirada que me observa.
6. Fíjate en lo que te fijas.
7. Imagíname enamorado.
8. Casi todo es otra cosa.
9. Cuídate de ti.
10. Dile a un taxi que siga a tus pensamientos.

#16 Salto a la vida

Ojos que se pierden en el límite de la perfección; que invitan a pasar a indagar, a entender, a disfrutar. Caminar seguro, confiado; lleno de paz, armonía, energía y propósito. Torso que en vuelve a la niña en mujer. Labios frescos, húmedos; incógnita y respuesta, salida de emergencia cuando a esos ojos no dejas hablar, cuando escondes la mirada, cuando huyes y se esconden, cuando aprovechan la belleza de tu boca para robar mi atención. Hay algo. La elegancia de su sencillez, el interesante desinterés por todo lo que te rodea, por todo lo que para ti no es. Hay algo, hay luz.
Quien en algo me conoce, conoce ya mi atracción casi obsesiva (aunque en lo personal lo considero una obsesión atractiva) que desde niño he tenido por Meg Ryan. Hoy mientras miraba la película “City of Angels” empecé a escribir. Varios factores me llevan a ver esta película “n” veces sin sentir que debería no hacerlo: dos de las pocas canciones que disfruto en ingles; Angel (Sarah McLaclan) y Iris (Goo Goo Dolls), las tomas de Meg en pitufo que resaltan sus bellos ojos, el personaje de doctora que vale mucho más que la historia y un final que pasa poco a poco de lo amargo a lo dulce, y un poco más lento, de lo dulce a lo salado.
Si bien la historia no me termina de convencer, esa es solo una mala envoltura para un mensaje que si me acaba de convencer, un mensaje en el que creo: Libre albedrio y decisión. Aplicable a todas las etapas y aspectos de mi vida, la imagen de Meg aun fresca en mi cabeza invita a orientar las ideas a lo que sueño siquiera coherentemente imaginar; el pretexto que me lleve a la decisión de saltar y descubrir la diferencia tangible entre existir y vivir.
“No es bueno que el hombre este solo”. Ya desde el principio estas palabras pronunciadas por el mismo Dios son preludio, clímax y conclusión de la realidad del ser humano. Adán tenía el mundo entero y perfecto a sus pies, cada ser vivo, cada metro cuadrado de tierra, trabajo para dar sentido a la vida, alimentos y la compañía diaria del mismo Dios; no era suficiente, Adán estaba solo y eso no era bueno.
A través de los años Eva se ha vuelto cada vez más complicada. En lo personal pagaría porque entrando al quirófano pudiese intercambiar una costilla por la mujer (nótese “la mujer” concepto distinto a “una mujer”). La decisión de lanzarse y caer, de romper con la barrera que nos divide, que nos aísla de nuestra humanidad, esa que da miedo, que se acobarda, que sufre, que llora, que siente, que duda, aquella que no solo existe… aquella que vive; está determinada por la mujer. Única, capaz, total, particular.
Saltar al sentimiento del dolor y la confusión es bueno. Todo recobra sentido y se revaloriza; la sensación al respirar, el contacto con la tierra, los sonidos, el calor, el olor, el sentido de la vida misma, la percepción de uno mismo. La lluvia de la que antes escapabas se enamoro de ti. Magia. Olvida todo lo que conoces; un beso nunca será igual, el mejor antes del salto ni siquiera será recordado con valor, los roces, la voz, se pierde la memoria y se reconoce en otra dimensión. El verdadero salto no se da por cualquiera (fue fácil para Nicolas Cage… quien no lo daría por Meg?), nos podremos engañar hasta que crucemos con sus ojos. La gente no lo entiende, yo mismo no lo entiendo, solo espero poderlo y saberlo vivir.
La muerte, final amargo, pasa y se transforma en algo dulce. Homenaje a la eternidad de ciertos momentos, del verdadero placer de vivir y de convertir al tiempo y al espacio en algo subjetivo donde la eternidad cabe en un segundo y donde la eternidad puede estar tristemente llena de nada. Magia. No es lo que es sino en lo que se convierte; no es lo que eres sino lo que despiertan en ti.
El valor y significado de cu4tro letras no se pueden describir, se entienden en un segundo y la mayoría pasa la vida sin encontrar ese segundo a la verdadera libertad.