domingo, 14 de septiembre de 2008

#7 Tierra nueva

El corazón escupió y escupe vez tras vez las palabras. No sé a quién culpar. Al corazón que es el que manda, a la azotea q amarra la conciencia, a la carne que reclama sus deseos, a un alma que está hambrienta de palabras o a la culpa de buscar culpables a lo que mi esencia me llama. Me encuentro confundido. Tal vez no, tal vez solo es el recuento de los daños que yo mismo provoque. ¿Hasta donde se justifican determinadas palabras cuando se dicen con el corazón? ¿Pasara esto toda la vida o es solo la reacción a una mala decisión? De vez en vez es más difícil de lo normal definir la bondad o maldad de nuestros actos. Pareciera que dentro de mi algo se callera y se cuarteara en dos, estuviera a punto de romper y yo me viera incapaz de saber que parte dejar perder. Algo está claro, el que pierde soy yo. Algo esta claro el imbécil soy yo. Algo al menos en mi interior está claro y es que quisiera cargar solo con el dolor. Mi castigo esta pues en la extracción de mis ojos, en las miradas y las puertas que no me pertenecen y que dan la bienvenida a la puta viajera que las vino a visitar. La vergüenza paraliza los sentidos. Los músculos se tensan y congelan mientras el mundo y sus amantes danzan finas y grotescas comedias de amor. Miedo. El alma se agita y yo me muevo, enredo y comprometo mis sentidos mi carácter mientras empeño mi palabra por apuesta doble al que será mi verdugo, mi demonio, a quien seré yo mismo visto en un espejo, yo mismo pagando platos que se ni siquiera terminare de romper.
No puedo dormir. La cabeza no para de dar vueltas, de repensar lo ya pensado y volver a pensar lo repensado, es un ciclo vicioso q parece no tener donde acabar. Se siente como la mierda, se siente como la porquería que resulta de una necesidad, de una reacción, de una consecuencia. Quisiera sentirme culpable pero no puedo. Quisiera haber podido lo que no pude, logrado lo que no logre. En ausencia de culpa, irónico resulta el que me odie en este momento, en que maldiga mi forma de ser, de pensar, de actuar, de sentir.
Cuida que no te toque. Parece que soy torpe y termino haciendo aquello que mas detesto en mi persona, lastimar, dañar, dejar cicatrices en rostros limpios, sinceros, puros, valiosos. Molesta saberme responsable y no poder descargarme al menos en la culpa. Resignarme a saber que ese he sido yo, es tortura que lentamente va formando un espacio duro y que para mi desgracia no ha perdido un solo grado de sensibilidad. Se siente, se vive, se pierde y se vuelve a encontrar en nuevos rostros, nuevas almas y repetidos destinos.
Hoy la tierra es nueva con la lluvia que la inunda, mañana espero sea fértil y provea a sus dependientes las fuentes de energía que la vida necesita. Cu4tro letras nunca mueren, cu4tro letras permanecen para siempre. Calla cabeza, calla por favor, ya vamos a dormir que mañana, mañana será otro día.

3 comentarios:

Jerry Life dijo...

Si , mañan sera otro dia; otro dia donde tu azotea dara vueltas y tu corazon dara tumbos , mejor aclara lo que tus ojos dejan de ver pero pero que tu alma si ve , tal vez asi cuando sea mañana tus ojos quiza lluevan un poco pero tu alma respirara mas.

JV

Anónimo dijo...

Quisiera sentirme culpable pero no puedo.... lo he sentido... culpable por no sentirte culpable... ironías... Cuida que no te toque. Parece que soy torpe y termino haciendo aquello que mas detesto en mi persona, lastimar, dañar, dejar cicatrices en rostros limpios, sinceros, puros, valiosos.... hermoso... y te creo... por ahí encontré el link de tu blog... y es un deleite perderme en tus relatos... imagianrme un contexto... dar vuelta junto con tus confusiones...te mando un abrazo... las palabras en estos casos no sirven de mucho... sólo sirven para vestir de decencia nuestras emociones... me declaro admiradora de tus letras... lo disfruté y lo sufrí también... te quiero.

Anónimo dijo...

ke lindas lineas... conmovedoras a tope!