El corazón escupió y escupe vez tras vez las palabras. No sé a quién culpar. Al corazón que es el que manda, a la azotea q amarra la conciencia, a la carne que reclama sus deseos, a un alma que está hambrienta de palabras o a la culpa de buscar culpables a lo que mi esencia me llama. Me encuentro confundido. Tal vez no, tal vez solo es el recuento de los daños que yo mismo provoque. ¿Hasta donde se justifican determinadas palabras cuando se dicen con el corazón? ¿Pasara esto toda la vida o es solo la reacción a una mala decisión? De vez en vez es más difícil de lo normal definir la bondad o maldad de nuestros actos. Pareciera que dentro de mi algo se callera y se cuarteara en dos, estuviera a punto de romper y yo me viera incapaz de saber que parte dejar perder. Algo está claro, el que pierde soy yo. Algo esta claro el imbécil soy yo. Algo al menos en mi interior está claro y es que quisiera cargar solo con el dolor. Mi castigo esta pues en la extracción de mis ojos, en las miradas y las puertas que no me pertenecen y que dan la bienvenida a la puta viajera que las vino a visitar. La vergüenza paraliza los sentidos. Los músculos se tensan y congelan mientras el mundo y sus amantes danzan finas y grotescas comedias de amor. Miedo. El alma se agita y yo me muevo, enredo y comprometo mis sentidos mi carácter mientras empeño mi palabra por apuesta doble al que será mi verdugo, mi demonio, a quien seré yo mismo visto en un espejo, yo mismo pagando platos que se ni siquiera terminare de romper.
No puedo dormir. La cabeza no para de dar vueltas, de repensar lo ya pensado y volver a pensar lo repensado, es un ciclo vicioso q parece no tener donde acabar. Se siente como la mierda, se siente como la porquería que resulta de una necesidad, de una reacción, de una consecuencia. Quisiera sentirme culpable pero no puedo. Quisiera haber podido lo que no pude, logrado lo que no logre. En ausencia de culpa, irónico resulta el que me odie en este momento, en que maldiga mi forma de ser, de pensar, de actuar, de sentir.
Cuida que no te toque. Parece que soy torpe y termino haciendo aquello que mas detesto en mi persona, lastimar, dañar, dejar cicatrices en rostros limpios, sinceros, puros, valiosos. Molesta saberme responsable y no poder descargarme al menos en la culpa. Resignarme a saber que ese he sido yo, es tortura que lentamente va formando un espacio duro y que para mi desgracia no ha perdido un solo grado de sensibilidad. Se siente, se vive, se pierde y se vuelve a encontrar en nuevos rostros, nuevas almas y repetidos destinos.
Hoy la tierra es nueva con la lluvia que la inunda, mañana espero sea fértil y provea a sus dependientes las fuentes de energía que la vida necesita. Cu4tro letras nunca mueren, cu4tro letras permanecen para siempre. Calla cabeza, calla por favor, ya vamos a dormir que mañana, mañana será otro día.
domingo, 14 de septiembre de 2008
#6 Tus huellas caminan por separado
Perdón pero mereces alguien que te pueda dar lo que en la distancia yo no pude. Juro que quise, juro que te quiero y que razón de sobra fue para romper mis propias convicciones y robar a mi alma un trozo de su propia seguridad. Cu4tro letras se quedaran estancadas, no las supe hacer crecer, las millas fueron aun más largas que las ganas y hoy me desespero al desistir en el intento de darlo todo por ti.
No siento culpa, no siento miedo, solo queda el vacio de saber que ya no estás, me queda el enorme espacio que ocupabas, un espacio que olía a recuerdos y humedad. Regresara mi amante compañía, regresara la pasión de mi soledad, llegara para llenar el espacio que celosa reclamaba, y yo, humillado en pretensiones, con la cabeza baja, hombros caídos y mirada perdida la dejare pasar.
Tu espacio ella llenara, aunque tu olor, mezcla de chocolate, recuerdos y humedad, aquel que me hechizaba me recuerde vez tras vez mis limitantes, mi fracaso, mi caída. Este será también esperanza de cerca tener lo que mi vida ha estado buscado.
La tarde es gris, oscura, triste. Me recuerda tu mirada en madrugada, me recuerda mi mirada en las alturas que entendía que dejaba en tierra un pedazo de alma y corazón, que dejaba atrás unas semanas que por siempre quedaran en mi memoria, que huellas marcaron en lo que atrás voy dejando, que son parte de mi historia y del camino que yo mismo fui forjando. Tus huellas caminan por separado.
No siento culpa, no siento miedo, solo queda el vacio de saber que ya no estás, me queda el enorme espacio que ocupabas, un espacio que olía a recuerdos y humedad. Regresara mi amante compañía, regresara la pasión de mi soledad, llegara para llenar el espacio que celosa reclamaba, y yo, humillado en pretensiones, con la cabeza baja, hombros caídos y mirada perdida la dejare pasar.
Tu espacio ella llenara, aunque tu olor, mezcla de chocolate, recuerdos y humedad, aquel que me hechizaba me recuerde vez tras vez mis limitantes, mi fracaso, mi caída. Este será también esperanza de cerca tener lo que mi vida ha estado buscado.
La tarde es gris, oscura, triste. Me recuerda tu mirada en madrugada, me recuerda mi mirada en las alturas que entendía que dejaba en tierra un pedazo de alma y corazón, que dejaba atrás unas semanas que por siempre quedaran en mi memoria, que huellas marcaron en lo que atrás voy dejando, que son parte de mi historia y del camino que yo mismo fui forjando. Tus huellas caminan por separado.
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