miércoles, 20 de agosto de 2008

#3 Empiezo a entender la fuerza

¿Por qué es tan difícil? ¿Por qué es tan duro? La necesidad que tengo de tomar decisiones, me presenta una obligación por dejar de lado la comodidad que implica aletargar esos momentos en los que es necesario dejar todos los caminos excepto uno. Ese uno entonces pasa (al menos en percepción) de bendición a maldición al representar la renuncia del misterio que dejamos atrás en figura de lo rechazado, de lo que no caminaremos, de lo que no quisimos conquistar.
Esto, más que de mi cerebro, nace de un primitivo grito del corazón. Reconozco la voz, es la misma que tomo la decisión por un camino, la misma que ha recriminado mis errores, la misma que ha suplicado perdón por sus errores, aquella tan fuerte que hasta hoy, solo mi orgullo a podido vencer. Ya la vi caer mas de una vez, siempre por el poderoso orgullo, y cada vez se ha levantado más fuerte, digna, bella, provocativa, para renacer en la debilidad de caminos recién iniciados, para justificar en el pasado, en los cruces ya trazados, los miedos y defectos de su propia realidad.
¿Por qué es tan difícil? ¿Por qué es tan duro? La complicidad de la voz nacida en el corazón convence en la azotea, aprende a trabajar en ella, aprende a jugar y hacer burla de ella. Mis respetos al orgullo que vez tras vez ha sido gran defensa. Mis respetos al respeto que aun me queda por esa voz, porque a pesar de lo que implica (y escuchando entre palabras) me susurra que estoy vivo, me susurra que aun me queda por ganar y aprender, por nacer y crecer, las más hermosas de las virtudes, la chispa que sueño con reconocer.
Lágrimas y tiempo no corren en vano, hoy escucho la voz gritar más fuerte y más alto, sabe que cerca esta su fin. Y no le teme al orgullo, sabe que de él ya sabe revivir. Ella ya reconoce los latidos de la única fuerza capaz de romper las cadenas de dominio que atan desde arriba hasta el centro y del centro a la derecha aunque en izquierda encuentres corazón. Empiezo a resumir el universo, es difícil, es duro, pero en función de esto valorare. Admiro a quien batalla menos, no lo envidio. Este es mi camino, y por ingenuo, tonto y complicado que este sea, amanezco cada día perdidamente enamorado de él. Empiezo a entender la fuerza.
Cu4tro letras resumen todo el universo, ahí está mi esperanza, ahí está su temor, y no es el concepto barato y diluido que el exterior ha manejado, no es la forma que se aplica a contextos, personas o circunstancias particulares. Es lo que es y por si solo se justifica, por y solo por si mismo se entiende.

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